Nacida en Sudáfrica y habiendo vivido en Nueva York antes de mudarse definitivamente a Portugal, Sheila se ha convertido en el icono por excelencia del Techno en este país, llevándola también a actuar en países como Francia, Bélgica, Países Bajos, Suecia, Luxemburgo o España.
Hoy hablamos con Sheila sobre su carrera, futuros lanzamientos o el reciente cambio en su nombre artístico, que antes era Miss Sheila.
¿Quién es Sheila?
Soy Sheila. DJ y productora de música electrónica con una trayectoria de 26 años basada en la constancia, la evolución y la autenticidad. Nací en Sudáfrica, crecí en Nueva York y forjé mi identidad musical en Portugal, donde me introduje en la escena de clubes a finales de los 90. Me di a conocer en el underground, aprendí mi oficio con vinilos y me gané mi lugar tras incontables horas en cabinas de DJ, clubes y festivales. El cambio de nombre de Miss Sheila a Sheila no supone una ruptura con mi pasado, sino un refinamiento. Después de más de dos décadas, ya no necesito un prefijo. Esta es la versión más honesta, centrada y madura de quien siempre he sido.
¿Qué géneros de música electrónica definen tu estilo?
Mi base es el Techno. A lo largo de los años, he transitado naturalmente entre el Techno, el Hard Techno, el techno de máxima audiencia y ritmos más oscuros e hipnóticos. Al principio de mi carrera exploré el House y el Tech House, lo que me aportó un fuerte sentido del ritmo y la musicalidad, pero hoy mi sonido se define por la energía, la tensión y el ímpetu. Me gusta la música que es física, emotiva e intransigente, pero siempre con un propósito.
Describe cada una de tus dos últimas pistas, “Illusion” y “Higher”. ¿Qué emociones querías transmitir?
“Illusion” es introspectiva e hipnótica. Juega con la tensión y la liberación, con una sensación de misterio y oscuridad controlada. La emoción detrás de ella es ese momento en la pista de baile donde pierdes la noción del tiempo y la realidad se desdibuja. No es agresiva, es seductora y mental, hecha para llevarte hacia adentro. “Higher” es sobre elevación e impulso. Es más directa, más poderosa y diseñada para los momentos de máxima intensidad. La emoción es libertad, liberación y conexión. Es ese instante donde la multitud se conecta y todo se eleva junto. Es optimista y descaradamente energética.
¿Cómo fue el proceso creativo detrás de cada pista y qué querías resaltar en el sonido final?
Con “Illusion”, el proceso fue muy orientado a los detalles. Me enfoqué en la atmósfera, la modulación sutil y el espacio. Quería que cada elemento respirara y sirviera al flujo hipnótico. Menos es más. El sonido final resalta la profundidad y el control. Con “Higher”, el proceso fue más instintivo y físico. Empecé desde el groove y fui construyendo hacia arriba, siempre pensando en cómo sonaría en un sistema grande. El enfoque fue el impacto, la claridad y el impulso. Quería un tema que transmitiera energía sin perder su identidad musical.
¿Cuál es tu número de BPM favorito?
Entre 135 y 140 BPM. Ese rango me da potencia, tensión y movimiento sin sacrificar el groove. Es donde me siento más conectado con la pista de baile ahora mismo.
Llevas más de 25 años en la escena electrónica. Destaca 3 momentos de conciertos que nunca olvidarás. ¿Y qué le dirías ahora a la joven Sheila cuando empezó su carrera?
Hay muchos, pero tres destacan, empezando por mis primeras residencias underground en Portugal, donde sentí por primera vez la conexión entre DJ y público y me di cuenta de que este era mi camino; siguiendo por tocar en grandes festivales y clubes internacionales fuera de Portugal por primera vez, especialmente en Europa central, donde me sentí verdaderamente reconocida como artista más allá de las fronteras; y acabando con los recientes sets de Techno en hora punta donde me he sentido más segura, intrépida y conectada que nunca. Esos momentos confirmaron que la evolución nunca se detiene.
A la joven Sheila, le diría: Confía en ti misma antes. No te apresures. No compares tu camino con el de nadie más. Mantén la curiosidad, mantén la disciplina y nunca comprometas tu identidad por las tendencias. La longevidad viene de la honestidad, no de los atajos.
¿Cómo definirías tu set en directo?
Mi set en directo es una extensión natural de quien soy hoy como artista. Es enfocado, intenso y construido alrededor de tensión, ritmo e impulso hacia adelante. Lo diseño para que sea inmersivo en lugar de decorativo. Cada elemento tiene un rol, y todo está ahí para servir a la energía y el flujo. No se trata de mostrar complejidad por el mero hecho de hacerlo, se trata de control, impacto y continuidad emocional en la pista de baile.
¿Qué puede esperar el público de tu actuación?
El público puede esperar compromiso y presencia. Estoy totalmente conectada con la sala, el sistema de sonido y el público. Mis actuaciones son físicas, dinámicas e intransigentes, pero siempre musicales. No hay momentos vacíos. Mi objetivo es crear una experiencia compartida donde la energía se construye progresivamente y los picos se sienten ganados, no forzados. La gente debería irse sintiéndose elevada, liberada y conectada.
¿Nuevos proyectos para 2026 de los que podamos saber?
2026 marca un capítulo muy importante para mí. Después del cambio de marca a Sheila, el enfoque está en la consistencia y el posicionamiento internacional. Tengo previsto lanzar nueva música original a lo largo del año, con temas que reflejan mi sonido actual: más crudo, potente y maduro. También estoy desarrollando un nuevo proyecto centrado en directo, diseñado para clubes y festivales, con especial énfasis en el Techno de máxima intensidad. Más allá de los lanzamientos, en 2026 me propongo expandir mi presencia en mercados claves europeos e internacionales, reforzar mi agenda de giras y consolidar a Sheila como un nombre propio, sin sellos discográficos, solo la música y la experiencia.



